miércoles, 18 de junio de 2014

El Noticiero de la Television y la serie Cuba Dice.

Cuba dice, es el título de una serie de reportajes televisivos de actualidad, presentados desde hace algún tiempo con el protagonismo de la periodista Talía González. No pudieron los realizadores sustraerse a la muy bien llamada noticia del año, el escándalo de fraude académico correspondiente a las pruebas estatales de ingreso a la educación superior.
El reportaje ofrece diversas opiniones condenatorias de los bochornosos sucesos, aportadas por alumnos cuyos exámenes debieron repetirse debido a lo que bien pueden llamarse las últimas “filtraciones rápidas” en Cuba. También reproduce los criterios de varios cubanos tomados al azar, por supuesto, condenando enérgicamente los hechos, tal como debió ser la señal dada a los reporteros nacionales a la hora de abordar tan peliagudo asunto.
Una vez más Cuba dice peca por omisión, o sea, por lo que NO DICE.
Resulta inadmisible hacernos perder el tiempo con tantas opiniones condenando el lamentable fraude académico, otra respuesta sería imposible de exigirle a cualquier persona dispuesta a declarar públicamente al respecto. Ni siquiera ofreció este Cuba “dice” declaraciones de las autoridades del Ministerio de Educación en torno a un acontecimiento de su entera responsabilidad.
Al parecer estamos ante un auténtico misterio digno de los más célebres detectives del mundo. La prensa quedará al margen, maniatada por el secretismo, esperando la nota oficial del Ministerio del Interior, cuando los involucrados en la divulgación anticipada de los cuestionarios y su comercialización sean capturados, esperando la sanción legal correspondiente. Caerá sobre estos delincuentes la condición de auténticos culpables.
Sin embargo, en la calle corría de boca en boca entre los estudiantes una cifra conocida como CIEN, significa el precio de 100 Pesos Convertibles (CUC), iguales a 100 USD, por cada uno de los cuestionarios “filtrados”. Una frase a voz callada se repetía: la matrícula universitaria cuesta 300 CUC.
La centralización de estos exámenes estatales, el misterio que los envuelve, así como la forma enrevesada de su posterior calificación, apuntan directamente hacia la intención de las autoridades del sistema educacional, empeñadas en evitar lo que penosamente sucedió. Es evidente la falta de confianza en los educadores cubanos, aunque el discurso oficial diga lo contrario.
Esta triste realidad se sustenta en una crisis de valores inmersa en la sociedad, cuya reversión sólo será posible cuando estemos dispuestos, la prensa en primer lugar, a desnudar esa realidad, enfrentando las consecuencias de un debate agrio, pero necesario, como el vino proclamado por el Maestro Martí.
Leí el excelente artículo de mi colega Erasmo, cuyas opiniones sobre cómo evitar el extendido fraude académico, comparto casi totalmente. Sólo deseo agregar esta sugerencia:
Desde mis años de estudiante universitario, combinados con los de profesor desde el nivel medio hasta el superior, aseguro que un tribunal formado por tres educadores competentes, está ampliamente capacitado para determinar si un estudiante tiene los requisitos básicos de ingreso a la educación superior.
Reconozco la necesidad de garantizar la imparcialidad de este jurado académico, evitando su relación con sus alumnos habituales, además de cualquier otro vínculo tendiente a la falta de transparencia de los juicios emitidos. Tal jurado podría escogerse previo a las pruebas que ahora son noticia, entre los mejores profesionales del sistema, votados en asambleas con la participación de todo el personal docente educativo.
 Adicionar preguntas escritas debe ser una facultad del tribunal evaluador si así lo considera necesario o preverlo como parte del proceso propuesto. Siempre tendrá el tribunal académico  las facultades máximas luego de ser elegido. Hay que devolverle la confianza a quiénes enseñan con honor en las aulas cubanas.
Lo contrario es la actual crisis de extendida desconfianza, resultado de la corrupción frecuente en cuanto a las calificaciones adquiridas mediante soborno, asunto comentado por la siempre acertada Vox populi. Padres, alumnos y maestros, en buena medida, andan sumergidos en una cloaca cuya limpieza exige medidas extremas desde la base, no el secretismo y la centralización como soluciones, finalmente destinadas a tapar el excremento, impedir la extensión del mal olor, pero incapaces de higienizar el ambiente.
Mientras tanto esperamos porque los periodistas estatales cumplan al menos lo proclamado en el último congreso de su organización, la UPEC, supuesto reflejo de las orientaciones del Partido Comunista de Cuba. Bastaría con plasmar en los medios de comunicación tales preceptos para poder decir esta vez Cuba DICE.

Por Mario Hechavarria Driggs, periodista independiente.




Cerrará el Teatro América.


Funcionarios del Ministerio de Cultura dieron a conocer por  la emisora Habana Radio, que el Teatro de Variedades América cerrará sus puertas para someterse a una reparación. Los trabajos comenzaran en septiembre de este año y  terminaran  a finales del 2015.  El complejo cultural  tiene filtraciones en el techo, el aire acondicionado   roto y la mayoría de sus  butacas  en mal estado, según informaron.
El América ocupa los pisos inferiores de un enorme edificio ubicado en una de las avenidas principales de la capital, la de Galiano. Este edificio  tiene dañado su sistema de distribución de agua, que filtra y  provoca daños  en  el techo y  redes eléctricas del teatro.
Diseñado por los arquitectos Fernando Martínez Campos y Pascual de Rojas, abrió sus puertas, el 29 de Marzo de 1941. Por su  escenario desfilaron figuras importantes del mundo del espectáculo. Conciertos, recitales, zarzuelas, operetas, espectáculos humorísticos, variedades, revistas musicales y circenses, han completado una programación que tendrá inscritos para siempre nombres como los del maestro Gonzalo Roig, Ernesto Lecuona, Rodrigo Prats, Adolfo Guzmán, Las Anacaonas, Pedro Vargas, Pedro Infante, Rita Montaner, Esther Borja,  Rosita Fornés, Lola Flores, Benny Moré y otros  que brillaron en su escenario.

Por su historia, y por su intensa vida cultural, se le reconoce como uno de los teatros más importantes de Cuba. Su impresionante belleza y su estado de conservación atraen el interés de especialistas y estudiosos del conocido Art Decó, estilo con el que fue construido.

Por Mario Hechavarria Driggs, periodista independiente

Roturas en las conductoras de agua, provocan enfermedades.

Roturas en  las líneas conductoras de agua potable y aguas residuales,   provocan  vómitos y diarreas  en  los vecinos de  calle  industria # 208  entre  Ánima y Virtudes,    municipio Centro Habana. El agua  está contaminada con heces fecales. Hasta el momento hay nueve personas ingresadas en el Calixto García. Se teme un brote de Cólera.
¨Notamos que el agua  estaba  turbia  y con  peste¨.¨ Hace una semana fuimos a la empresa Aguas de la Habana y hablamos con el director de este problema, pero hoy fue que se aparecieron¨.  Nos dice una vecina. ¨Yo tengo a mi hija ingresada con vómitos y diarreas¨.
Brigadas constructoras  comenzaron a romper la calle en la mañana de este martes, para sustituir  las conductoras  rotas.  Los vecinos  dicen  que  los trabajos se  realizan  con mucha lentitud.
El  virus del cólera se adquiere bebiendo agua  o comiendo alimentos contaminados con la bacteria. Durante una epidemia la fuente de contaminación son generalmente las heces de una persona infectada. La enfermedad puede diseminarse rápidamente.

  Por Mario Hechavarria Driggs, periodista Independiente

miércoles, 4 de junio de 2014

Desde el bloqueo interno de Cuba.

Recientemente recibí una solicitud vía correo electrónico, pidiéndome sumarme a una campaña contra el embargo económico de los Estados Unidos contra mi país. Firmar el SI parecía sencillo, bastaba con hacer clic en una lista azul conocida como Link. Pero ahí  mismo comenzaron mis tribulaciones.
El servidor de Email es correodecuba.cu, administrado por una empresa perteneciente al monopolio estatal, reconocida con el acrónimo ETECSA, dentro del Ministerio de la Informática y las Comunicaciones. Hice clic, esperando ansioso el cuadro de diálogo donde ejecutar mi firma: unos minutos de espera, sumando dinero perdido, fueron la respuesta. La opción está denegada según el programa creado para este servidor.
Comenzó a dolerme la cabeza, pensando, primero en mi auténtico derecho a responder al reclamo, segundo, buscando una alternativa, sumando además el dinero perdido en pesos convertibles, intentando alcanzar el objetivo.
Cuba ofrece otras “opciones”, una palabra cuya interpretación debemos dilucidar frente a quiénes andan fuera de nuestra vida diaria. Puedo ir a un hotel, pagando internet al mínimo de seis dólares la hora. En este caso, debo hacer previamente un registro de correo electrónico, utilizando servidores internacionalmente reconocidos como gmail, Yahoo, Hotmail o cualquier otro de los más conocidos.
Si consigo hacerlo, difícil porque los requisitos incluyen una conexión telefónica internacional, generalmente denegada a los cubanos, pudiera enviarles la nueva  dirección electrónica a los solicitantes, recibir otra vez su petición y, finalmente, presionar el Mouse en el vínculo adecuado. Sacando cuentas, contradecir la política norteamericana hacia Cuba puede costarme el salario de un mes, todo por las inexplicables prohibiciones internas en cuanto al uso de las telecomunicaciones.
Una segunda posibilidad es irme hasta una oficina de ETECSA, donde hay “internet libre para cubanos”, al decir de la prensa oficial, servicio pagado a razón de 4.50 pesos convertibles la hora. El equivalente a una jornada laboral en la red de redes, sería igual a la mitad del salario mensual de un médico especialista, ahora cuando cobrarán un aumento de salario.
Los procedimientos serían los mismos que intentar hacerlo desde un hotel, habrá una ligera diferencia en cuanto a precios, pero tratándose esta vez de cubanos, es de esperar un sinnúmero de páginas web bloqueadas. Los burócratas del gobierno no paran en pequeñeces a la hora de decir NO.
Acudo a una Aspirina, me sacudo la cabeza, buscando otra posibilidad fuera de esas proclamadas opciones de mi estado socialista. Finalmente recuerdo la existencia de un servicio gratis, totalmente gratis, ofrecido por la embajada americana. Bueno, no es realmente una embajada porque Cuba y los Estados Unidos rompieron sus vínculos diplomáticos en 1963, oficialmente se trata de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos de América en La Habana, cuyas siglas en inglés son SINA.
Ciertamente, me comentan algunos amigos, la SINA ofrece el internet gratuito toda la semana, pero, tremendo obstáculo, visitarla es clasificarse automáticamente como contrarevolucionario, aliado del enemigo secular de la revolución cubana.
De acuerdo a la proverbial democracia de los americanos, de seguro ni me preguntarán por el simple hecho de hacer clic a una demanda ampliamente debatida entre ellos. Por cierto, días atrás visitaron nuestro país los más altos representantes de la Cámara de Comercio norteamericana.
Lo que no fallará  es  la cámara oculta de los servicios cubanos de Seguridad del Estado, registrándome si trato de acceder a este internet libre y gratuito, un servicio por fin fuera de bloqueo alguno.
¿Me arriesgo en pos de ofrecer mi cívica respuesta a la pertinaz política imperialista?
Aún no me he decidido, considerando los graves riesgos del otro bloqueo, el creado por las autoridades gobernantes de mi país.
¿Bloqueo contra bloqueo, no habrá una explicación propia de tal controversia, capaz de revelarme la verdad de este medio siglo de enfrentamientos?
Lo pensaré antes de tomar la decisión definitiva, rumbo a la Embajada americana.


 Por Mario Hechavarria Driggs

viernes, 30 de mayo de 2014

Prohibido vender langostas y camarones

Nuevamente el mercado agropecuario Egido es noticia, ahora  la policía encontró  decenas de  paquetes de langostas y camarones,  escondidos en las neveras. Estos productos eran para el  mercado negro de la capital. El operativo comenzó en la mañana del jueves y terminó al anochecer. El administrador y dos empleados se encuentran detenidos.
La comercialización de productos del mar es monopolio exclusivo del estado cubano, al igual que la carne de res, añejas prohibiciones conservadas por el actual gobierno, a pesar de su proclamada “actualización del modelo económico cubano”.
Tratándose de los llamados mariscos, las sanciones son elevadas, pudiendo llegar hasta la privación de libertad. La policía fue al directo, algunos piensan que fue un Chivatazo pues no era lógico hurgar en las neveras de la referida instalación buscando alimentos allí imposibles de vender. Otra lógica indica que se trataba de un buen sitio para esconderlos, vendiéndolos posteriormente en otros puntos de la ciudad.
Meses atrás otra redada policial arremetió contra los vendedores de animales vivos, actividad tradicional en Cuba, pues además de tratarse de alimentos, sirven como ofrendas en las ceremonias religiosas de origen africano, conocidas como Santería y Palo de Monte.
Mientras el palo va y viene- el bastón policial- los precios parecen indetenibles en su escalada al cielo. Veamos algunos ejemplos, utilizando la tradicional libra de 460 gramos como medida, pagada en pesos nacionales, cambiables a 25 por un Convertible, equivalente al dólar estadounidense.
El salario medio mensual en La Habana ronda los 450 pesos nacionales, en tanto hacia las provincias es sustancialmente menor, exceptuando los polos turísticos.
Carne de cerdo limpia: Pasó de 35 hasta 40 e inclusive 45 según la calidad.
Carne de cerdo ahumada: Aunque el estado fijó un precio tope de 30, nunca se cumplió y actualmente oscila entre 40 y 45.
Frijoles: Entre 8, los negros, hasta 30 los garbanzos, con un incremento variable de 3 a 5 durante los últimos años.
Tomates: Se trata de un vegetal indispensable en la cocina nacional. El precio se mantuvo entre 5 y más, sin descender durante el auge de cosecha invernal. Lo normal era comprar el de primera calidad a unos 3 en la etapa pico.
Frutas: Todos los valores subieron, a razón de 2 ó  3 y hasta 5 por unidad, por ejemplo, mangos, guayabas y piñas.
Aves vivas (pollos y gallinas): Un ejemplar de tres libras puede costarle aproximadamente 120. Tratándose de un pavo, será ocasión de fiesta, alcanzando 300 o 400 pesos por animal.
Irse al mercado es hoy una aventura que puede terminar en tragedia porque no es solamente el sostenido incremento de los precios, se agrega la estafa al consumidor junto a la variable calidad de la oferta, además de las prohibiciones.
Recientemente la TV nacional ofreció su visión manipulada del asunto, exhortando a los clientes para que reclamaran sus derechos eternamente vilipendiados.
Vender por debajo de lo estipulado en cuanto al gramaje es la norma cuando debiera ser una rara excepción. Las pesas son romanas antiguas, alteradas intencionalmente o desgastadas por el uso. La posible reclamación debe hacerse ante un funcionario administrativo del propio mercado, generalmente en otra pesa de igual condición. Es obvia la complicidad entre funcionarios y vendedores frente a sus víctimas.
En cuanto a los cárnicos, la comercialización está restringida a Cerdo crudo o ahumado y Carnero. De los animales vivos, solamente escapan las aves, con estrictas normas sanitarias, imposibles de cumplir en la mayoría de los agromercados, ubicados en viejos edificios de la ciudad, utilizados para iguales fines hace setenta u ochenta años, pero sin remozamiento alguno.
Policías e inspectores de un lado, golpeando a los vendedores; el ciudadano común del otro, pagando las consecuencias. El salario medio diario, pagado por el estado, no supera los 20 pesos nacionales. Tal es la realidad de la principal vía para adquirir alimentos en Cuba.

Por Mario Hechavarria Driggs, periodista Independiente

viernes, 23 de mayo de 2014

“La pruebas de ingreso a la Universidad de la Habana cuestan 300 CUC

El pasado miércoles 21 de  mayo, Granma, órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, conmovía a los  lectores con un artículo de página interior, titulada “El daño terrible del fraude”. Como no estaba firmado por un periodista, se infiere que es la opinión expresa del partido dirigente de la Revolución cubana.
 
Se trata de un fraude masivo, que obliga a repetir las pruebas de ingreso a  la Universidad aplicada a los estudiantes de doce  grado en La Habana. Adelanto que el diario cubano aborda las posibles causas desde un ángulo moral, apelando a la necesaria “vigilancia”, el “control”, junto al “honor” frente al fraude. Tenemos una historia por contar y otros argumentos, pero antes precisemos los sucesos, según lo publicado.

-          La prueba de Matemáticas aplicada a los alumnos del doce grado en la capital fue anulada, se detectó su copia previa y distribución anticipada, clandestina, hacia centenares, tal vez miles de estudiantes. No hay cifras precisadas.
-          Granma ofrece el siguiente párrafo, muestra de la gravedad y extensión del asunto:
 “…Algunos padres, en su afán de querer a toda costa las mejores notas para sus hijos, hayan caído en la trampa y pagado por ese fraude…”
-          Sigue explicando el periódico oficial cubano:
“…lo peor de todo, que después los propios estudiantes incurriesen en la reventa, extendiéndose el fraude a no pocos municipios capitalinos.”

-          El diario más importante del país enfatiza que “El hecho no puede verse como un incidente menor”, ofreciendo su opinión sobre las causas posibles de estos lamentables sucesos.

En tanto la opinión del PCC apunta hacia los valores morales que están implícitos en los hechos, debemos relatarles la extensa historia del fraude académico en Cuba.

Una añeja tradición de civismo y elevados principios éticos, caracterizó a los maestros cubanos, abnegados, generalmente mal pagados, sin dejar por ello de ser los forjadores de la juventud  que acometió contra la dictadura batistiana.

El legado parecía continuarse con el nuevo impulso de la revolución al sector educacional, hasta que llegó un plan innovador, de crear las llamadas Escuelas en el Campo. Se ubicaron por decenas en determinados puntos del país, como Guane en Pinar del Río, Ceiba del Agua y otros puntos en la antigua provincia de La Habana, Jagüey Grande en Matanzas, coronándose como muestra principal La Isla de la Juventud.

Era un experimento en grande, abarcando cientos de planteles educacionales, con capacidad media de 500 alumnos. Las edificaciones modernas, dentro del sistema de paneles pre-fabricados. Contaban con la media internacional para una educación de alto nivel.

Lo novedoso fue: los alumnos permanecían internados la semana entera, a veces el mes y en ocasiones más tiempo. Se combinaba una media sesión diaria de clases con otra media sesión diaria de labores productivas en los campos cercanos, generalmente plantaciones citrícolas, cuyos productos eran destinados principalmente a la exportación.

Nunca olvidaré que en la euforia de este plan, llamado de “estudio y trabajo”, se entronizó una emulación al estilo del stajanovismo estalinista. El Granma publicaba los resultados de la promoción escolar, con cifras escandalosas para cualquier pedagogo marcado por la ética de su profesión: Escuelas con el ciento por ciento de sus alumnos promovidos. Hablo del nivel medio-superior.

En general, los porcentajes nunca bajaron del 95, considerando cientos de planteles, cada uno con cerca de 500 educando como dije anteriormente. Muchos maestros estaban escandalizados, pero no había otra opción, debían plegarse a la onda porque de ello dependían sus evaluaciones como “eficientes pedagogos. “

Aclaro que entonces no habían tentaciones monetarias detrás del evidente fraude, eran motivaciones ideológicas, pero el mal ejemplo quedó.

Ahora nos habla Granma del “daño terrible del fraude”, con orígenes evidentemente económicos. Los maestros ganan mensualmente el equivalente a veinte dólares, muchos alumnos son hijos de padres con ingresos muy superiores. La crisis de valores se extiende. Lo peor es no verla y seguir apelando a la vigilancia, el control y los principios revolucionarios como única salida del peliagudo asunto.

Debo decir que este asunto se extiende a todo el sistema educacional del país, desde antes de los sucesos hoy comentados, contando seguramente con un después de ellos.
Hay maestros dignos, no faltan, tal vez amparados en un sacrificio ético poco comprensible para muchos, dada la dolarización de la economía cubana.

El fraude académico fue aceptado desde hace muchos años, primero por estímulos de carácter ideológico, ahora dilatado ante la crisis económica, política y social de Cuba.
No valdrán inspectores, agregando súper-inspectores para controlar a los anteriores. El asunto está en la esencia misma de un país que se derrumba a ojos vista, sin la opción clara de otro mejor.



 Por Mario hechavarria Driggs, periodista independiente

El Cardenal Arteaga, en el olvido

Manuel Arteaga Betancourt nació en la ilustre villa de Santa María del Puerto del Príncipe, actual Camagüey, el 28 de diciembre de 1879.  Ordenado sacerdote el 17 de abril de 1904  en Caracas Venezuela, país donde realizó su ministerio sacerdotal hasta el año  1912.
 El Papa Pío XII  lo eligió arzobispo de la Habana en el año 1941. Nombrado  Cardenal presbítero el 18 de febrero de 1946, recibiendo  el capelo y el título para convertirse en el primer miembro del Colegio Cardenalicio nacido en Cuba.
Pasado medio siglo de su muerte, la iglesia católica cubana se mantiene en pie, pagándole con un olvido oportunista que prolonga en el tiempo los últimos años de una vida marcada por la ingratitud. Nada se habla de tan eminente figura eclesiástica, ni siquiera en la prensa católica cubana.
Tal parece que no es conveniente a la actual agenda católica hablar del Cardenal Arteaga. El asunto es simple, su actitud anti dictatorial terminó frustrada cuando al final de su larga vida, una nueva dictadura vino a sustituir a la anterior, algo impensable para el prelado, quien tal vez creyó en el fin de todos los autoritarismos nacionales.
Conocida es la proverbial neutralidad política de la iglesia romana, al menos en su imagen pública, sin embargo, Arteaga, junto a su igual el obispo santiaguero Enrique Pérez  Serantes, contribuyeron a salvar vidas jóvenes durante los años de la represión batistiana. El pago del nuevo gobierno fue una prematura alianza con el ateísmo soviético, condenando al destierro a cientos  de religiosos  cubanos.
El Cardenal usó su influencia y prestigio, a favor de los revolucionarios perseguidos, por lo tanto esperaba un mejor tratamiento para su iglesia. Sin embargo recibió lo contrario, cuando el oportunismo político decretó la subordinación de los guerrilleros triunfantes al mandato del Kremlin.
Perseguido por el régimen comunista  se refugió en la embajada de Argentina y luego en la nunciatura apostólica de La Habana desde el año 1961 hasta 1962.   Falleciendo al año siguiente  en el Hospital de San Juan de Dios a los 83 años de edad, sin hacer concesiones. Cargando con  la  cruz de reclamar el merecido lugar de la iglesia  en la sociedad civil, desmantelada por el nuevo caudillo, quien olvidó su repetida promesa de retornar a la democrática “Constitución del Cuarenta.”
Al menos le respetaron el derecho de morir en su patria. Pocos pudieron asistir a su funeral. Luego siguió un auténtico paisaje gris, determinado por un desenfrenado ateísmo autoritario:
Visitar una Iglesia era símbolo de traición a la patria, motivando malas recomendaciones para el futuro del “atrevido” en el mundo anunciado como paraíso terrenal por los comunistas.
Fin de las tradiciones cristinas, incluyendo la celebración de días tan señalados como la Semana Santa o la Nochebuena.
La educación comunista decretó a la religión “opio de los pueblos”, cerrando toda opción a quiénes intentaran educar a sus hijos en los preceptos cristianos.
Colofón de todas las discriminaciones, el régimen de partido único dejaba fuera de cualquier opción política a los religiosos, con especial énfasis en los cristianos, especialmente los católicos.
Como es conocido, el posterior desmoronamiento del muro de Berlín, la debacle soviética y los cambios en China, determinaron un nuevo oportunismo político en los ya desgastados dirigentes revolucionarios cubanos, olvidando sus recalcitrantes actitudes de dos décadas atrás, ofrecieron el manto de la reconciliación.
La Iglesia católica tuvo una nueva oportunidad y hasta dos Papas nos visitaron en algo más de diez años.
El sucesor y hermano del líder histórico de la Revolución, se muestra sin embargo más pragmático, invitando al nuevo Cardenal Ortega Alamino a su avión personal, viajando juntos al Camagüey, donde compartieron la ceremonia de beatificación del Padre Olallo.
El nuevo presidente, quien lleva las riendas de la reconciliación Iglesia- Estado, ha ofrecido algunas migajas a los católicos, intentando salvarles el honor después de tantos años golpeándoles las espaldas: Hay religiosos en el Partido, incluso hasta algunos dirigentes dentro de la burocracia comunista; luego de una larga espera se terminó un nuevo y flamante Seminario en las afueras de La Habana.
La componenda actual parece exigir un borrón y cuenta nueva. No es conveniente revolver el pasado, dicen algunos, pero tampoco es bueno olvidarle, decimos otros. No hay que olvidar las lecciones de la historia para no repetirlas.
Sonrisas al final del camino entre señores jerarcas pasados de años, listos a retirarse, dejándonos a merced del tiempo y de la ingratitud.

En el mundo viviréis atribulados; pero tened buen ánimo: yo he vencido al mundo.
Jn 16, 33


Por Mario Hechavarria Driggs, periodista independiente