miércoles, 2 de septiembre de 2015

El edificio Gaudí, una mancha en el repentino maquillaje de la calle Reina.

“Si pusieran una alcancía, cobrando por cada foto, habría dinero para restaurar este edificio.” (Chicho, un vecino de la esquina de Reina y Campanario)
Varios medios web han publicado en torno al último maquillaje, pintura y resane exterior, de las edificaciones de la Calzada de Reina, la voz popular argumenta que se hace esperando al Papa Francisco. El edificio Gaudí  desafía dos épocas históricas, su peculiar arquitectura no admite coloretes, o lo restauran a fondo o lo dejan como está.
En medio de la habitual ruta turística entre la Habana Vieja y la Plaza de la Revolución, se trata de la construcción más fotografiada de Centro Habana. Clasifica en calidad de Art Nouveau o modernista, la prevalencia de líneas sinuosas, figuras humanas esculpidas en la fachada, balcones con adornos florales y demás caprichos, resultan imposibles de restaurar con una mano fácil y súbita de albañiles. Ni hablar de la compleja marquetería de los ventanales, todavía algunos pedazos sobreviven a la desidia de las últimas décadas.
Las guías turísticas no dejan de mencionar este vistoso edificio, cuya construcción se remonta a la segunda década del pasado siglo. Las fotos muestran los contrastes entre un diseño caprichoso, bello y el notable deterioro al paso del tiempo y sobre todo del olvido.
Diseñado para la piedra gris, dura en su contraste con los adornos, no admite pintura este émulo del modernismo Gaudí en La Habana. Fue hotel de paso, posada dicen en Cuba. La Planta baja fue una lavandería, venta de flores y ahora alberga a la cafetería de alimentos ligeros Casa Cuba,  cooperativa luchando por mantenerse después de dos años.
El viejo Chicho ubica cada tarde su cómoda silla en el portal de la esquina, conoce a todo el mundo, dados sus 25 años en el sitio: “Allá arriba viven, bueno, cientos de personas en los pequeños cubículos del antiguo hotel, si cuentas dos pisos de puntal alto con barbacoas.”
¿Y por qué el desastre actual?
“Era y todavía tiene trazas, un bello edificio, llegó la palestinada-inmigrantes orientales- ocuparon los cuartos de hotel, aprovecharon los techos altos para hacer las divisiones y ahora se multiplicó la población interna. Transformaron las fachadas, se acabaron con el tiempo las ventanas originales. Si Eusebio Leal quiere restaurar esto deberá gastar mucho dinero, en los interiores, las maderas y cristales, además de un edificio moderno  para los convivientes.”
Leal es el conocido Historiador de la Ciudad de La Habana, en cuanto a la inmigración, siempre se exagera y las pasiones sobran a las razones, prevalecen los hechos por encima de los orígenes territoriales. Lo cierto es que la bella edificación Art Nouveau de la esquina Reina y Campanario desafía al tiempo, y también a los festinados restauradores, no admite coloretes, tal cual lo haría una anciana orgullosa de su estirpe, lejos de cualquier prostituida insinuación.
Por ahora el viejo Chicho advierte con molestia: “Dice el Jefe de Sector-PNR, policía de barrio-que nadie puede sentarse en los portales, ¡imagínense con estos calores quedarse en los cuartos del solar!”
Las personas pobres, tanto como el destartalado pero imperturbable edificio, quedan en la condición de molestas suciedades ante la probable mirada inquisitoria  del Sumo Pontífice.
Se precisa un milagro, primero que pase por el lugar su Santidad Francisco, segundo que fije sus ojos en una obra inspirada en las ideas de quien legó a la posteridad el Templo de la Sagrada Familia.
Es pedir demasiado, de seguro, el vistoso edificio Gaudí de Reina y Campanario quedará en calidad de imborrable mancha de un oportunista maquillaje estatal que el pueblo avizor no perdonará nunca.


 Por Mario Hechavarria Driggs.

miércoles, 26 de agosto de 2015

¿Cuánto vale un tanque de agua en La Habana?

El precio promedio de un tanque de 55 galones se ha duplicado en la capital cubana, pasando de 20 a 40 pesos convertibles promedio durante el último mes, de acuerdo a un rastreo directo con los vendedores informales que operan alrededor de varias ferreterías importantes de la ciudad.
“La gente anda detrás de los tanques, el suministro diario falla mucho y las noticias dicen que la sequía no va a parar.” El opinante ofrece depósitos de factura plástica, con tapa de rosca, totalmente desinfectados, a 40 CUC, unos mil pesos moneda nacional si el cliente viene a buscarlos.
¿De dónde salen estos tanques? : “No se preocupe de donde, lo importante es que si lo necesita, nuevecitos los tenemos”. Es evidente que el único suministrador posible es el estado, fueron recipientes de productos químicos importados. De alguna forma al vaciarse el contenido original, en los almacenes terminan robándose el contenedor.
No es para andarse con cuentos,  hay barrios habaneros que reciben el agua una vez a la semana a través de camiones pipas, ha surgido un nuevo comercio vinculado al líquido vital, la gente hace colas junto a los pocos grifos de acceso más o menos público, casi siempre empresas estatales que permiten a los vecinos rellenar sus vasijas durante ciertas horas del día.
El dueño de una carretilla artesanal, simple tablado con cuatro rodamientos de acero como buenas ruedas, comenta: “Cada viaje por persona, 20 pesos por un tanque, aquí caben cuatro y los llevo hasta la puerta de la casa, algún que otro depósito pequeño no se cuenta porque no vamos a ser abusadores, se trata del agua para tomar.”
El negocio del agua escapa al estado, en la Plaza de Carlos III, por solo citar un gran mercado de ferretería y útiles del hogar, no hay existencias de tanques en venta desde hace semanas. Alrededor pululan las ofertas semi clandestinas de tales artículos.
Las perspectivas apuntan hacia el empeoramiento de la situación, de acuerdo con una nota informativa del Estado Mayor de la Defensa Civil, publicada en el diario Granma, el 17 del presente mes:
 “Se pronostica la extensión de la actual sequía intensa y poco actividad en la temporada ciclónica en lo que resta del año, afectando aún más la disponibilidad de agua para el próximo período seco, que comienza en noviembre del presente.”

Un pronóstico asociado parece ser el continuo incremento de los precios del mercado informal relacionado con el abasto de agua.

Por Mario Hechavarria Driggs.

Los cubanos ponen de moda la bandera de los Estados Unidos.

Artículos personales con símbolos norteamericanos, especialmente la emblemática bandera de las barras y las estrellas, ocupan un sitio privilegiado en el vestir cubano.
Décadas atrás semejante postura calificaba como “diversionismo ideológico”, actitud contrarrevolucionaria cuyas consecuencias podían alcanzar  hasta el calabozo.
Mayelín, vendedora por cuenta propia  de la calle Galiano ofrece detalles: “Piden mucho los bikinis, juegos de trusa y ajustador para la playa, están entre 18 y 20 dólares.”
Sin embargo, no se ve el artículo en exhibición, la muchacha aclara: “No es por tener la bandera  de los Estados Unidos, es por la prohibición de vender ropa importada, yo no tengo, pero aquí cerca, en los alrededores, están los ambulantes y es fácil conseguir cualquier cosa.”
Efectivamente, casi siempre estos vendedores callejeros andan con una pieza en la mano, por ejemplo, la muy solicitada gorra de los New York Yankees, de venir el inspector, simplemente es “su gorra, personal”, si hay confianza, entonces dicen, “espérese, voy al clave y vuelvo o mejor, vamos para que escoja.”
El “clave” es un pequeño almacén, muchas veces una entrada de escalera o la casa de alguien de entera confianza, donde están los productos ilegalizados por directrices estatales. La afamada NY cuesta no menos de 10 pesos convertibles-aquí dicen indistintamente dólares-según la calidad o el tamaño porque también los niños cuentan.
Un poco más lejos, calle abajo rumbo al Malecón, un señor exhibía con aparente “despreocupación” un pañuelo que reproducía en proporciones exactas la bandera americana, minutos más tarde, al volver indagando por el precio, el hombre no estaba, sencillamente vendió el producto y tal vez  fue al referido “clave” por otro similar.
En las llamadas TRD, Tiendas Recaudadoras de Divisas, monopolio estatal de este segmento del comercio minorista, atreverse a preguntar es todo un desafío, el dependiente, casi siempre mujeres, miran al inesperado preguntón con una sonrisa entre la ironía y el asombro, sin hablar le trasmiten el mensaje:
“Usted es bobo o tal vez trabaja para la policía económica”, DTI se le llama en Cuba. Sencillamente “tales productos con símbolos del “Imperialismo” no pueden venderse en nuestras tiendas”, contesta finalmente, con seriedad, un Jefe de área de venta en Ultra, uno de los grandes almacenes de La Habana.
Lo otro es irse a la Playa, estamos en el más caluroso de los veranos posibles, la temperatura exterior excita la interior, desde Tarará hasta Guanabo, varios kilómetros de arena sirven como pasarela a las exuberantes cubanas, entonces brillan en todo su esplendor bikinis, pañuelos y licras, abarrotados de estrellas, la imagen del momento, vuelta al número uno de la moda.

Por Mario Hechavarria Driggs. 


miércoles, 29 de julio de 2015

Sala de Oración Islamica




En la calle de los Oficios # 13 entre Justiz y Obra Pía del  municipio capitalino la  Habana Vieja, se construyó una sala de oración islámica, gracias al apoyo financiero del Reino de Arabia Saudita.
El lugar es  protegido por agentes del Ministerio del interior, vestidos de civil. Explica Lázaro Fresneda Fernández, Abdul Raman.  
 “La comunidad islámica cubana tiene  dos facciones, la Chií y Suní. Su  presidente es el señor Pedro Lazo, (Yahya)”.
 “Muy pronto  comenzara a construirse  la primera mezquita de Cuba, con el apoyo del reino Saudí”. “Estará ubicada en  la zona de los  “elevados” del Consejo Popular Talla Piedra”.
 “Esta tendrá  un minarete, (torre) donde el muecín llame  a la oración”. “La llamada  se realiza a primera hora de la mañana, al mediodía, a primera hora de la tarde,  a la puesta del Sol y por la noche”.
En el mundo existen tres  religiones monoteístas.  El Judaísmo, El Cristianismo y el Islam. La fé en el Dios  único de Abraham, que preserva y juzga a todos los hombres, y al que en la lengua árabe llaman “Allah”.
  Sin embargo las tres religiones tienen grandes diferencias: para el Judaísmo: Israel como pueblo y tierra de Dios; para el cristianismo: Jesucristo como Mesías e hijo de Dios; para el Islam: el Corán es la  palabra y libro de Dios.
  
Por Mario Hechavarria Driggs, periodista Independiente.

miércoles, 22 de julio de 2015

El “paquete” de internet y el “maletín” del gobierno.

Comenzó la ofensiva contra el comercio informático fuera del control estatal.
El pasado 18 de junio la bloguera Lilibeth Alfonso comunicó desde Guantánamo que las autoridades de su provincia habían prohibido el Paquete.
En La Habana, un aviso pegado al cristal del Palacio Central de la Computación ratificaba el fin del servicio gratuito de “actualizaciones” de los antivirus internacionales. Los clientes usaban preferentemente Kaspersky y Nod-32, ahora están obligados a formalizar contratos con la empresa nacional Segurmática.
Piratería informática es el trasfondo de ambas noticias, en ambos casos bajo la complicidad silenciosa o la acción directa estatal. Los Joven Club no pueden hacer otra cosa que aceptar la decisión gubernamental. Lo curioso es que ahora muchos clientes de los anti virus internacionales acudirán al “paquete” para obtener las referidas actualizaciones semanales.
Se trata de un maletín llamado Internet, del cual los cubanos emprendedores toman cada semana ciertos productos: telenovelas, Revolico.com, filmes y otras ofertas digitales, así se conforma lo que bien pudiera llamarse la Selecciones del Readers  Digest  en la era digital, burlando las conocidas restricciones estatales al uso de los medios de comunicación internacionales.
La contrapartida manipuladora son los ensayos de WI-FI de alto precio y un anunciado plan para masificar la red de redes en unos cinco años.
Menudo problema con el “maletín” y el “paquetico”. Recientemente los directivos de Google ofrecieron la gratuidad de una conexión a internet pública y libre. En el marco del X Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, el  Segundo Secretario del Partido, José Ramón Machado Ventura (85 años de edad), respondió:
“Existen algunos que nos la quieren dar gratis, pero no lo hacen con el fin de que el pueblo cubano se comunique, sino con el propósito de penetrarnos y hacer trabajo ideológico para lograr una nueva conquista. Tenemos que poseer Internet, pero a nuestra forma, sabiendo que es una intención del imperialismo manejarla como una vía más de destruir a la Revolución”.
¿Qué significa “a nuestra forma”? Un mes antes, de paso por Madrid, el asesor presidencial y ex ministro de cultura Abel Prieto declaró a EFE: "No vamos a aceptar que la falsa oposición utilice las redes sociales para desacreditarnos porque eso forma parte de la soberanía".
En las calles sigue, por el momento, la oferta de los paquetes, incluyendo las actualizaciones, junto a los DVD quemados, todo pirateado de internet. ¿Hasta cuándo? No es lógico pensar que será por mucho tiempo, la ofensiva contra las ilegalidades le va de plácemes al gobierno, recuperará el terreno perdido en cuanto al control de un desgajo de la libertad de información.
Está por ver el diseño macabro que aplicarán ante el reto del “maletín.” Lo cierto es que la ofensiva contra el comercio digital fuera del absoluto control estatal ha comenzado.
  
Por Mario Hechavarria Driggs, periodista Independiente.










miércoles, 15 de julio de 2015

El dilema del Cardenal, el dilema de la oposición.

El dilema de Su Eminencia Jaime Lucas Ortega Alamino, quedó plasmado durante las celebraciones del Día de la Independencia de los Estados Unidos, el pasado 3 de julio dentro de la Oficina de Intereses (SINA) de La Habana.
Una observadora presente, Miriam Leyva, opinó sobre el encuentro entre el cardenal y varios opositores: “Me impresionó verlo sorprendido tratando de responder convincentemente a dos hombres y a dos mujeres vestidos de blanco que lo increpaban con severidad” (Havana Times, 9 de julio).
Miriam acumula el dolor de su esposo, Oscar Espinosa Chepe,  durante los años de injusta prisión política que le dejaron una corta vida de licencia extrapenal, sin embargo, reconoce y agradece que gracias al  Cardenal Jaime, su esposo fue liberado junto con otros presos políticos.
El asunto se mezcla con episodios recientes donde el Movimiento Damas de Blanco liderado por Bertha Soler queda mal parado en los alrededores de la Iglesia de Santa Rita de Miramar. El cura párroco José “Pepe” Félix,  hasta los  vecinos, se quejan de acciones contrarias al comportamiento social provocadas por estas mujeres, y los hombres que las acompañan.
El Arzobispado habanero denunció en declaración oficial que expresiones tales como “prensa de la gusanera” y “prensa contrarrevolucionaria” jamás fueron dichas por el Obispo, inclusive que son ajenas a su vocabulario.
Increpar al Cardenal durante las celebraciones de un día especial para el pueblo y el gobierno norteamericanos es toda una impertinencia, la última opción del arzobispo fue recordar la posibilidad de llamar a los encargados de la seguridad interna.
Otra cosa son las inauditas declaraciones de Su Eminencia cuando se trata del peliagudo asunto de la represión en Cuba. El dilema le agobia desde los días de la semana santa, entonces Diario de Cuba publicó: En declaraciones recientes, el cardenal Ortega ha manifestado que en Cuba "ya no quedan presos políticos". "Hace poco que salieron unos cuantos, pero de esos que habían creado problemas…". "Él [Raúl Castro] tuvo la voluntad de suprimir aquello".
Las anteriores declaraciones se mantienen tres meses después, no hay rectificaciones, resultan inauditas cuando la represión aumenta en la misma medida que “mejoran” las relaciones con los EE.UU.

La disidencia tiene el dilema de controlar sus nervios y seguir clamando por los derechos silenciados. El Cardenal Jaime Ortega   tiene  el dilema de decir la verdad.

Por Mario Hechavarria Driggs, periodista independiente.

Fotos del autor y el cardenal.

Enfermo de SIDA, no tiene ingreso en el IPK.

 En el  Instituto  de Medicina Tropical Doctor Pedro Kouri (IPK), no hay camas disponibles para pacientes cubanos con VIH.
El pasado lunes 13, Yeander Farres Delgado, miembro del Partido Republicano de Cuba, (PRC) fue al IPK  porque llevaba ocho días con fiebre, vómitos   y dolores en las articulaciones.El fue  acompañado por Lázaro Marlon Mesa Romero, compañero del PRC.
Según  Yeander  la  doctora del cuerpo de guardia,  Olguita,  le dijo que no  podían ingresarlo por que no habían camas disponibles para cubanos.
 “ Me atendió  muy rápido, dice Yeander,   le dije  que me sentía muy mal". "Usted no esta enfermo, las camas que hay son para extranjeros, me dijo".
“En ningún hospital de la capital me pueden atender porque padezco una enfermedad muy contagiosa.  “Solamente en el IPK  me pueden atender”. 
Hace dieciséis años que Yeander Farres Delgado y su esposa  Maiyenis Ramírez,son  pacientes  SIDA, con  dos niños. 
“Responsabilizo al IPK por lo que me pueda pasar” denuncio el activista.

Por Mario Hechavarria Driggs, periodista Independiente.